21.11.10

Me enamoras con tus palabras, me atrapas con tus abrazos y luego desapareces así como si nada, como si fuéramos íntimos amigos. Avanzamos un casillero, pero vos retrocedes tres. Y yo siempre quedo en la mitad del trayecto, totalmente perdida. Aferrada a una sola cara de tu alma, obvio la buena, la única que conocí, la que quiero. Si solo vienes para desequilibrarme, te pido que te vallas.
¿Qué es lo que buscas?
Lo mismo que yo, que vuelvas y que nos conformemos repitiendo esa misma escena una vez más ... como siempre.